TEJIENDO ENCUENTROS

Fundación Fibra también apela a los vínculos intergeneracionales sanos como la clave para la convivencia, encuentro y pertenencia de todos a un territorio.
En ese sentido, Tejiendo Encuentros es un programa de acompañamiento grupal que busca fortalecer los vínculos entre adultos cuidadores y sus hijos e hijas (entre 3 y 11 años), promoviendo relaciones más sanas, empáticas y sostenedoras dentro de las comunidades educativas donde se implementa.
El programa, ejecutado por Fundación Encuentro y financiado por Fundación Puihua, se desarrolló en el Centro Emprendedor Fibra, en el marco de un convenio entre esta última y Fundación Puihua. En este contexto, se dispuso el espacio físico para la realización de las actividades y se apoyaron los procesos de difusión, convocatoria y ejecución del ciclo. Asimismo, se contribuyó a la adaptación del programa al contexto local de Cerro Navia y se acompañó su implementación mediante labores de articulación y facilitación.

Entre sus objetivos específicos, el programa busca aumentar el sentido de autoeficacia parental y la confianza en las propias capacidades de crianza; disminuir los niveles de estrés parental problemático en cuidadores. Asimismo, mejorar la calidad del vínculo parento-familia; y potenciar el apoyo social percibido y el sentido de pertenencia comunitaria.
El programa Tejiendo Encuentros se estructuró en tres componentes complementarios: talleres de habilidades parentales; el Espacio Encontrémonos (instancia de encuentro y vinculación entre participantes); y un proceso de formación de líderes locales a través de la figura de las Embajadoras, mujeres del territorio que se forman para replicar y sostener los aprendizajes del programa en sus propias comunidades.
Por una parte, los talleres “Encuentro de Crianza”, que son espacios grupales de acompañamiento que fortalecen habilidades parentales, autorregulación emocional y vínculos afectivos.
Junto con ello, los Espacios Comunitarios “Encontrémonos”, definidos como instancias abiertas que promueven el juego y vínculo familiar, el sentido de comunidad y el apoyo mutuo entre cuidadores.
Y un tercer componente de “Formación de Embajadoras/es del Buen Trato”, entendido como proceso de capacitación para líderes comunitarios o apoderados, que busca instalar capacidades locales y continuidad de la experiencia.
Su propósito ha sido capacitar a mujeres de la comunidad para que asuman un rol activo en la promoción del buen trato, sosteniendo espacios comunitarios de juego (Espacio Encontrémonos) y sensibilizando a familias y vecinos sobre la importancia del cuidado y la protección de niños y niñas.
Gracias a este componente, hoy contamos con un importante capital social: Embajadoras motivadas y con disposición para seguir creciendo en su rol. El desafío actual consiste en capitalizar esta inversión, consolidando al grupo como lideresas comunitarias con legitimidad y capacidad organizativa. El propósito es garantizar que los aprendizajes y liderazgos generados se mantengan vivos y activos en la comunidad.










